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Cuentos con corazón – ‘Vaya Rabieta’

Portada del libro Vaya Rabieta con un niño mirando su enfado en forma de gran monstruo rojo

Una de las herramientas que más utilizamos con los niños en Entropía son los libros. La literatura infantil es una manera estupenda de acceder a algunos temas que queremos tratar con ellos. Por ello hemos pensado en compartir los libros de los que disponemos en esta nueva sección del blog que hemos titulado “Cuentos con corazón”.  

Vamos a empezar por uno de los primeros libros de nuestra colección, Vaya Rabieta. Escrito por Mireille d’Allance y publicado por la editorial Corimbo, trata la historia de un niño llamado Roberto que llega un día a su casa muy enfadado, discute con su padre y éste lo manda castigado a su cuarto. Estando allí, Roberto empieza a notar que algo crece en su interior hasta que de repente sale por la boca una Cosa, enorme y terrorífica. Roberto tiene que encontrar la manera de lidiar con ella.

Es una historia que nos permite trabajar los enfados y las rabietas. Los niños pequeños no están preparados cognitivamente para reflexionar sobre sus propias emociones por lo que trasladar esa emoción al exterior y convertirlo en algo tangible, darle forma, les facilita la tarea de hablar sobre lo que está ocurriendo y trabajar sobre ello para mejorarlo.

Si vuestra hija/o reacciona frecuentemente con grandes enfados y rabia incontrolable, la lectura de esta historia puede ser un buen punto de partida para hablar con él de “las cosas que la rabia me obliga a hacer”, de las consecuencias que acarrea hacer todo eso y podemos pensar juntos en qué podemos hacer para que la rabia se haga cada vez más pequeñita, al igual que le sucede a Roberto en su historia.

Debemos recordar siempre que las emociones no son algo que esté bajo nuestro control, no decidimos estar enfadados al igual que no decidimos estar contentos o estar tristes. Sencillamente sucede. Lo que sí podemos controlar es las cosas que hacemos. El manejo de emociones pasa por encontrar qué cosas soy capaz de hacer que me ayudan a sentirme mejor. Y es a través de ese “hacer” como los niños encuentran la manera de ir gestionando su malestar.

¡Disfrutad de la lectura!

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