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Dislexia: desmontando mitos

Dislexia: desmontando mitos

La dislexia es un trastorno del aprendizaje que afecta la capacidad de una persona para leer, escribir y comprender el lenguaje escrito. A lo largo de los años, ha habido una serie de mitos y conceptos erróneos que rodean a la dislexia, lo que lleva a malentendidos y a una estigmatización injusta. Es crucial abordar estos mitos para promover una comprensión precisa y ayudar a quienes viven con dislexia a recibir el apoyo adecuado. A continuación, desmontamos algunos de los mitos más comunes:

Mito 1: La dislexia es solo una cuestión de ver las letras al revés.

Este es uno de los mitos más persistentes y erróneos. La dislexia va mucho más allá de simplemente ver las letras al revés. Si bien algunas personas con dislexia pueden experimentar inversiones de letras o palabras, este no es el único síntoma ni es universal en todos los casos. La dislexia implica dificultades en la decodificación del lenguaje escrito, la lectura fluida, la ortografía y la comprensión lectora.

Mito 2: Las personas con dislexia tienen un bajo coeficiente intelectual.

La dislexia no está relacionada con la inteligencia. Muchas personas con dislexia tienen capacidades intelectuales promedio o incluso superiores. Sin embargo, las dificultades que experimentan al procesar el lenguaje escrito pueden afectar su desempeño académico si no se les brinda el apoyo adecuado.

Mito 3: La dislexia se supera con el tiempo.

Si bien algunas personas pueden desarrollar estrategias de compensación y aprender a manejar mejor sus dificultades, la dislexia en sí misma no desaparece con el tiempo. Es un trastorno del aprendizaje de por vida que puede requerir intervenciones específicas y apoyo continuo para minimizar su impacto en la vida diaria.

Mito 4: La dislexia solo afecta la lectura y la escritura.

Si bien la lectura y la escritura son áreas comúnmente afectadas por la dislexia, este trastorno también puede influir en otras habilidades relacionadas con el lenguaje, como la comprensión auditiva, la expresión oral y la memoria a corto plazo. Además, la dislexia puede tener impactos emocionales y sociales significativos, como la baja autoestima y la ansiedad relacionada con el rendimiento académico.

Mito 5: La dislexia es un problema de atención o falta de motivación.

A menudo se malinterpreta la dificultad de las personas con dislexia para concentrarse en las tareas de lectura y escritura como un problema de atención o una falta de motivación. Sin embargo, la dislexia es un trastorno neurobiológico que afecta la forma en que el cerebro procesa el lenguaje escrito, y no está relacionado con la voluntad o el esfuerzo del individuo.

Mito 6: La dislexia es poco común.

La dislexia es más común de lo que se suele creer, afectando aproximadamente al 5-10% de la población mundial. Sin embargo, debido a la falta de conciencia y comprensión sobre el trastorno, muchas personas con dislexia no son diagnosticadas ni reciben el apoyo que necesitan.

En conclusión, es vital desafiar estos mitos y promover un conocimiento más precisa de la dislexia. Al hacerlo, podemos ayudar a crear entornos más comprensivos y de apoyo para quienes viven con este trastorno del aprendizaje, permitiéndoles alcanzar su máximo potencial académico y personal.

Os dejamos un enlace a nuestro artículo DISLEXIA: más allá de las letras revueltas para poder comprender un poquito mejor este trastorno del aprendizaje.

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