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Familias tóxicas

La familia es el sistema por excelencia donde se desarrolla una persona, junto con la sociedad en la que ha nacido, e influye en la mayoría de los aspectos afectivos, emocionales y psicológicos que componen al ser humano en la adultez. Se presupone que la familia es importante ya que son las personas que mejor te conocen y que siempre te van a apoyar y a estar ahí si los necesitas, más allá de los amigos que “vienen y van”.

La industria cinematográfica también perpetúa esta creencia con esas “familias Disney” donde todo es ideal y perfecto y los padres y hermanos son el salvavidas al que siempre puedes agarrarte. Pero no siempre es así. Existen familias que no son buenas, que no te ayudan e incluso te hacen daño a conciencia. Hay padres y madres que maltratan a sus hijos, hay hermanos que no te quieren y te desean lo peor, tíos, primos, abuelos…. Celos, envidias, herencias… Te suena?

El aceptar que tu familia no te conviene es muy difícil ya que todo nos indica que va en contra de uno de los pilares de nuestra sociedad. Aquí es cuando empiezas a plantearte que puede que el que estés fallando seas tú. Entonces intentas una y otra vez encajar con los tuyos. Te disculpas, haces todo lo que se supone que tienes que hacer aunque no estés de acuerdo y lo intentas y lo vuelves a intentar. Cuando te rindes porque nada funciona y decides alejarte (pese a todas las críticas que eso suele conllevar) ese es el primer paso hacia la libertad. Esta gran decisión trae consigo sentimientos encontrados y pasarás por varias fases de duelo, pues no deja de ser una pérdida, pero alejarte de lo que no te hace bien es lo mejor que puedes hacer aunque no sea fácil.

Quizás una de las partes más difícil sea explicárselo a aquellas personas a las que tu decisión también afecta, por ejemplo a tus hijos. A lo mejor no tienen la madurez necesaria para contarles detalladamente porqué ya no pueden jugar con sus primos o porqué ya no van a casa de los abuelos, pero debes contarles, de una manera comprensible para ellos, por qué has tomado tu decisión y transmitirles  que para ti no eran buenos y si no lo son para ti tampoco lo son para ellos. Algún día podrás darles más detalles.

Por ahora nuestro consejo es que no evites el tema (sobre todo al principio que es cuando saldrá de manera más recurrente porque deben acostumbrarse a que ya no formen parte de su vida) pero tampoco es necesario que te explayes demasiado, céntrate en transmitirles siempre el mismo mensaje “si alguien no es bueno para ti, por mucho que lo quieras, es mejor alejarte”. Les estarás transmitiendo un valor fundamental y protegiéndolos de tener relaciones tóxicas en un futuro, tenlo claro. Con el tiempo aceptarás que la decisión ha sido la mejor y estarás preparado/a para establecer de nuevo contacto con esas personas si es lo que quieres, pero con una gran diferencia, será todo racional y no emocional y las líneas rojas las marcarás tú, no ellos o la costumbre, y eso es enormemente liberador, te lo aseguro.

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