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Qué difícil es criar- Parte 1

Si alguna vez te has sentido sobrepasada por situaciones referentes a tus hijos/as o  has pensado “nunca imaginé que esto de educar fuera tan difícil”, hemos de decirte que no estás sola y que no eres un bicho raro. A menudo escuchamos en consulta la frase “esto nadie te lo cuenta cuando te quedas embarazada”. Y es que educar no es fácil ni sale por instinto. Es una tarea ardua, difícil y que a menudo implica a dos personas, quienes deben ponerse de acuerdo viniendo de familias diferentes y con valores y estilos de crianza dispares. Ojalá los niños y niñas trajeran un manual de instrucciones que nos indicara cómo manejarnos ante determinadas situaciones pero no es así y los manuales de autoayuda no siempre cumplen su función, al igual que las amigas mamás, las abuelas o las influencers de moda que consultamos en búsqueda de la solución a nuestros problemas. Todos somos diferentes y cada familia es un sistema en sí mismo que hay que analizar con minuciosidad para encontrar la solución más adecuada.

Tras años de terapia con padres y madres desesperados con dificultades a la hora de criar a  sus hijos hemos hecho una recopilación de los errores más comunes que nos hemos encontrado y te los vamos a revelar. Hay una serie de cosas que nos van a facilitar el manejo de los más pequeños y que debemos tener muy presentes para poder evitarlas, así que presta atención porque si consigues no hacer las que a continuación te planteamos estarás en el camino correcto. Vamos al lío:

  1. Los hijos no deben ser lo más importante: Empezamos fuerte ya que ésta es una creencia muy extendida para todo el que quiera definirse como buen padre o buena madre y NO, no es cierta. Los hijos deben ser importantes pero NO LO MÁS IMPORTANTE porque si lo son los riesgos de estar criando a hijos/as tiranos/as se multiplica. Lo importante eres tú, porque si tú estás bien tus hijos estarán bien (y lo contrario). Lo importante también es la pareja, la felicidad, el tener cubiertas nuestras necesidades básicas…. Un montón de cosas son importantes para que el equilibrio se mantenga, piénsalo un momento…
  2. Amenazar sin cumplir: Otro clásico que es de lo más común. Poco os puedo revelar sobre esto que no sepáis, pero no hay mejor manera de perder la autoridad que hacer esto. Parece muy sencillo de entender pero os aseguro que es uno de los errores más frecuentes que nos encontramos.
  3. Ser amigo de nuestros hijos. Ojo con esto. A veces se confunde la complicidad o la confianza que puedes crear con tus hijos con amistad. Que hables de todos los temas sin tabús es una cosa, pero si te consideras amigo/a de tu hijo/a entonces estás sustituyendo tu rol de madre/padre que sólo tú puedes ejercer y los dejas huérfanos. Hay cosas que te vas a perder y que no vas a poder controlar de su vida, sobre todo cuanto más mayores se hacen y eso es lo correcto. Tu papel es guiarlos lo mejor que puedas y no vas a poder evitar que cometan errores, pero eso no es del todo malo ya que de las equivocaciones se aprende un montón.
  4. La importancia de los estudios por encima de todo. Si, ya sé que esto te ha rechinando en cuanto lo has leído, pero te lo explico. Hay hijos a los que estudiar no se les da bien, que odian ir al colegio y el clima de crispación que esto genera en el hogar tiene peores consecuencias que varios suspensos en la evaluación. El no ser capaz de ver qué cosas buenas son capaces de hacer más allá de estudiar arruina muchas relaciones familiares y esto sí que tiene consecuencias nefastas en la adultez.
  5. No respetar el ritmo de nuestros hijos. A veces tenemos hijos lentos. Si, así de claro. No todas las personas somos capaces de hacer muchas cosas en poco tiempo y no ser consciente de esto suele acarrear conflictos y peleas todos los días. En nuestro ranking de errores éste solemos detectarlo sobre todo por las mañanas a la hora de salir para ir al colegio. Piensa un momento si es lo que te está ocurriendo a ti. Estás tan acostumbrada/o a ir corriendo a todas partes que crees que es el ritmo que hay que seguir y te enfadas si los demás no son capaces de hacerlo. El error es tuyo ya que no es sano tanto estrés, lo lamento.

¿Te has sentido identificada con alguno de estos errores? Déjanos en comentarios tus impresiones. Aún nos han quedado unos cuantos en el tintero, ¡habrá que esperar a la Parte 2!

Recuerda que no es fácil educar, así que si la situación ha conseguido superarte y ya no se te ocurre qué más hacer  pide ayuda profesional. En Clínica Entropía podemos ayudarte.

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