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Qué difícil es criar- Parte 2

Si estás leyendo este post es porque buscas respuestas que te ayuden. Antes de seguir te recomiendo que leas la primera parte aquí . Si ya has superado el primer nivel (los 5 primeros errores a evitar) pasas a la siguiente fase de cosas que solemos hacer los padres que en vez de facilitarnos el día a día con nuestros hijos nos alejan de ellos, fomentan la discusión y aumentan la tensión en casa.

1.- Interrogas o conversas? Una de las quejas más frecuentes, sobre todo llegada la preadolescencia, es que nuestros hijos han dejado de comunicarse con nosotros. Utilizan sólo monosílabos y todo intento de comunicación por tu parte acaba con un “no seas pasado/a”, ¿te suena? El error en esta cuestión está en cómo se plantean las preguntas, que suele ser de forma directa y de respuesta casi siempre cerrada, por ejemplo, «¿Qué tal en el cole? Bien«, «¿Te ha salido bien el examen? Si«, «¿Te has comido la merienda? No». A mí me suena a interrogatorio, ¿y a ti? No es una conversación donde ambos interlocutores aportan información sino que parece la típica escena de las películas donde el policía de turno sonsaca la información al delincuente. Así es como lo viven ellos. Nuestro consejo siempre es el mismo, evitadlo. Empezad la conversación de manera diferente. Comparte tú primero cómo te ha ido la mañana en casa o en el trabajo, si has tenido algún problema o si algo ha sido gracioso y así darás pie a que ellos también compartan contigo; “quid pro quo Clarice”, yo te doy y tú me das.

2.-Esperar  que sean autónomos. Me refiero a lo que se espera que cada niño haga por sí solo según la edad que tenga. Si esperas que tu hijo haga solo diferentes tareas debes enseñarle, ya que el aprendizaje por imitación funciona pero bien cierto es que suele ser “selectivo”. Aprenden con 2 años a como se enciente la TV o el móvil pero con 15 no tienen ni idea de cómo se pela una patata o cómo se limpia un baño y llevan toda la vida viéndolo. ¿A que esto también te suena? Pues no esperes y actúa. Decide qué debería hacer según tu criterio y explícale paso a paso la tarea. Después acompáñalo en su ejecución y por último supervisa el trabajo en solitario. Sólo así habrás conseguido empezar a tener el hijo autónomo que suponías que venía de fábrica. Tienes que instalar un «software» nuevo para cada tarea.

3.- Premiar por cada pequeño logro. Somos muy fans de la educación positiva y de utilizar el refuerzo y la motivación en vez del castigo, pero sólo si funciona y con ciertos límites. Si eres de los que premian por cada cosa que hacen, cada vez necesitarás premios más grandes y más caros. Prepárate para escuchar “¿Y qué me das a cambio si lo hago?». Este suele ser el primer toque de atención para empezar a plantearse que algo está yendo mal. Premiar está bien, pero no en exceso. Deben aprender a automotivarse con la satisfacción de saber que algo está bien hecho y no esperar siempre algo a cambio.

4.- No llorar delante de los niños/as. El 90% de los padres que vemos en nuestro trabajo creen erróneamente que no se deber llorar delante de sus hijos e hijas para así no preocuparlos. ¿Acaso llorar no es manifestar una emoción? En algún momento deberían veros hacerlo, así se darán permiso para llorar ellos también delante vuestra. De lo contrario entenderán que llorar es algo que sólo se debe hacer en privado, escondiéndose en el baño o en la habitación. Cuando hablamos de llorar no nos referimos a estallar en crisis y descontroladamente, eso sí puede asustarlos, pero mostrar dolor o pena a veces está bien. Recuerda que educar en emociones no sólo se refiere a las positivas sino también a las que nos provocan un gran malestar, como el enfado, el miedo, la tristeza o la frustración.

5.- No contarles nuestra decisión de separarnos. Si has decidido separarte de tu pareja y quieres hacerlo de la mejor manera para tus hijos debéis de tener una conversación con ellos, si puede ser juntos mucho mejor. Dicha conversación debe seguir unas pautas. Utilizar un lenguaje adecuado para su edad, se puede llorar mientras hablamos, se debe estar preparado para responder a sus preguntas, debemos ofrecerles información sobre cómo les va a afectar en su vida y sus horarios… pero lo más importante de esta conversación es transmitirles vuestro amor y desculpabilizar. Si no se hace es bastante común que los niños tengan la sensación de que han hecho algo mal y que es su culpa. No es una situación fácil pero es mejor afrontarla para evitar otros problemas futuros.

Si necesitas ayuda con alguno de estos consejos o tienes otros problemas con tus hijos que no eres capaz de solucionar contacta con nosotras y te ayudaremos.

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